El Espíritu de Fe
Dijo el Ap. Pablo: "Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: CREI, POR LO CUAL HABLE, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos" (2ª Corintios 4:13).
Tener un espíritu de fe es pensar como Dios piensa, hablar como Dios habla, actuar como Dios actúa. Esto es lo que nos hace vivir como Él vive: “Hacer las cosas a la manera de Dios”; ¡sí! Si usted es nacido de Dios y de su amor, es un heredero y coheredero con Cristo, entonces usted tiene que reproducir en esta tierra la misma manera de vivir de Él, y en esa manera de vivir tiene que desarrollar el espíritu de fe, porque es el que lo impulsa a moverse revelando la vida de Dios.
Recuerde esto que es muy importante: El espíritu de fe siempre es de victoria y se desarrolla fluyendo en la Palabra de Dios.
¿Cómo se libera el espíritu de fe? Actuando en la Palabra; ¿cómo crezco en el espíritu de fe? Observe estos tres consejos:
1. A través del compañerismo con El Padre: Necesitamos tener esta comunión diaria con Él todos los días.
2. A través del compañerismo con la Palabra: Necesitamos recurrir a nuestra fuente, al manual del fabricante: A la Vid de la Palabra de Nuestro Dios.
3. A través de la comunión con personas que tenga el espíritu de fe: El Apóstol nos recuerda que no debemos dejar de congregarnos como algunos tienen por costumbre (Hebreos 10:25).
Es importante que usted se una a compañeros de pacto que estén en su misma visión. El mundo vive de una manera, pero los hijos de Dios vivimos a la manera de Dios.
Cuando usted mantiene compañerismo con la Palabra, se vuelve una persona más productiva pues fortalece su espíritu día a día y cree y habla según la Palabra.
Observe estas tres cosas importantes en las cuales consiste el espíritu de fe: Poder, Amor y Dominio propio ( 2ª Timoteo 1:7). Sin el amor, el espíritu de fe no puede liberarse en la dirección correcta, y sin el dominio propio, usted no podría poner bajo control las emociones más problemáticas. Estos consejos lo ayudarán a tomar decisiones correctas.
Lejos de basarse en las emociones, usted debe mantenerse firme en la Palabra para liberar el espíritu de fe.
No lo olvide: Usted, en Cristo, lo logrará!
Haga la siguiente oración: "Padre, hoy entiendo que tengo que fluir en el espíritu de fe para caminar igual que tú en esta tierra; me fortaleceré en Tu Palabra y creceré en el poder, amor y dominio propio. Gracias porque en tí tengo victoria. Amén".
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