Un cimiento en las pruebas
"¿Quién hay entre vosotros que teme a Jehová, y oye la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y carece de luz...' (Is. 50:10a). Estas palabras las pronuncio inspirada por el Espíritu, un profeta llamado Isaías. Las siguientes palabras tambien estaban pintadas en un rollo: “La fe en tiempos de tinieblas trae triunfos al amanecer".
Estas palabras recuerdan el tiempo de prueba de Moisés en sus años oscuros, en los lugares perdidos, en el desierto del Sinaí; la suya era una fe para el tiempo de tinieblas. Durante cuarenta años había vivido en un ambiente de lujo y comodidades, ahora tenía que pasar un lapso semejante, sin aquellas comodidades, humanamente hablando era imposíble soportar semejante carga, pero el tuvo un secreto: se sostuvo como viendo al Invisible; si! Dios estaba a su lado en la desolada extensión; allí conoció qué clase de persona era Dios y experimentó su maravillosa bondad; Moisés experimento como roca en tierra de cansancio, y cuando su resistencia estaba pronta al quebrantamiento, encontraba refugio bajo su sombra, bebió de los manantiales del desierto y no tuvo sed. Finalmente, llego el gran día de la revelación para Moises, frente a la zarza ardidente escucho su gran comision, la acepto, aunque no de buen agrado, aún era obediente sin importar el costo de la obediencia. A pesar del tiempo, vemos a aquel dirigente que Dios preparo, parado en la playa de una situacion que parece imposible de solucionar, sin que tuviera camino visible delante de él, Dios le ordena avanzar; por fe, Moises obedece; por fe Moisés lleva a su pueblo a traves del Mar Rojo, su obediencia dio origen a la fe que hizo que El Todopoderoso extendiera el brazo a través del mar para dejar la tierra seca por donde su pueblo pudiera escapar, ¡Que Dios tan omnipotente! ¡Que experiensia tan preciosa!
Dale al Señor la oportunidad de brindarte una respuesta a tu oración de fe. Un destacado escritor dice: "Oh, hijo de Dios, si puedes imaginar aquella marcha triunfal! Los niños contentos se veian restringidos de expresar su alegria por el perpetuo CÁLLATE de sus padres; allí estaban las mujeres expresando su incontrolable entusiasmo, pues descubrieron que habian sido salvadas de un destino peor que la muerte. Los hombres seguían y acompañaban a las mujeres, y los niños, avergonzados o confundidos por haber desconfiado de Dios, o por haber murmurado contra Moisés. Mientras ves aquellas murallas de agua afirmadas por las manos extendidas del eterno, en respuesta a la fe de un solo hombre, aprendes acerca de qué es lo que Dios puede hacer por los suyos. El Señor se sienta como rey en los ruidos de muchas aguas, sobre las poderosas ondas del mar.
Amigo, la confusión no es el sendero de la fe; cuando las otras luces se disipan las lamparas de la fe alumbran esplendorosamente. Hoy es el tiempo de depositar nuestras vidas en las manos del Señor, por eso Isaías nos insta: “El que anda en tinieblas el que carece de luz, confie en el nombre de Jehová y apóyese en Dios”.
Este es el mejor consejo que podemos dar, estuviste en tinieblas, no supiste por donde ir, no supiste que pasos dar, hay una buena noticia!, estas careciendo de esa luz pero hoy puedes depositar tu vida tu confianza en el nombre de Jehová y apoyarte en tu Dios a través de la obra redentora de Cristo en la Cruz del calvario. No crees que es el tiempo de ya no seguir jugando a las cosas oscuras? Aquellas cosas que hicieron que tus pies resbalaran, y tropezaran; ¿no crees que es el tiempo de cambiar ya de decisión, de actitud, y confiar en el Señor de los Señores? ¿No crees que es tiempo de dejar de apoyarte en tu propia sabiduría, en tus recursos, y confiar en el Señor de los Señores? Ahí donde estés escuchando las buenas noticias, recíbele al Señor Jesús en tu corazón; deja que Él sea a partir de ahora el que gobierne toda tu vida, has conmigo esta oración y dile así al Señor de los Señores: "Padre celestial, yo te pido perdón por mis pecados, te pido perdón porque por tanto tiempo anduve tan errante, tan lejos de ti, tan desamparado,tan solamente transitando por la senda de la vida; pero hoy entiendo Señor que necesito de ti, hoy quiero renunciar a esa senda de tinieblas y transitar por Tu Luz admirable, te recibo o cristo Jesús como mi Rey mi Señor y mi salvador; ten piedad de mí, Señor, y borra todas mis rebeliones; haz de mí Señor una nueva persona a partir de ahora. Muchas gracias Señor, en tu nombre o Cristo Jesús, amen".
Pr José Luis Díez Pérez
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