La Fe, el motor del Hombre
No me impongas la expresión Fe, me dijo un abogado recientemente en una cena, esa palabra, me decía este abogado es como una bandera roja, ¿Por qué esa reacción tan violenta le consulte? Bueno: porque desapruebo como la gente usa la Fe como una solución infalible para todos los problemas evidentes, en el momento en que el hombre desea entender, ellos dicen solo tienes que tener Fe, o la razón llega a cierto punto, yo me resisto a eso no veo nada malo en decir pruébalo primero y luego creeré, acoto el abogado.
Al hablar así me di cuenta de que nunca se le había ocurrido a este inteligente y bien educado hombre, que en su diario vivir muy a menudo seguía el orden contrario, creer y la aceptación primero y luego la aceptación.
Cada día este hombre vive y actúa en Fe muchas veces con muy pocas pruebas o con ningunas, y no se siente que no está siendo practico, demuestra un acto de Fe cada vez que toma un avión, cree que le llevará a su destino, pero no tiene ninguna prueba de que eso suceda, confía la vida misma a un montón de mecánicos, pues no conoce quien ha hecho el cerviz al avión, y a un piloto acerca del cual nada sabe, cada vez que come una comida en un restaurant confía en un cocinero desconocido que está detrás de escena y come la comida con Fe, Fe en que esa comida justamente no está contaminada, entra en el hospital para operarse y firma un permiso para la cirugía, esto también es un acto de Fe, el anestesista que quizás ni el nombre sabe y un cirujano que mantiene en sus manos el poder de vida o muerte, acepta también la receta de un doctor y la lleva a la farmacia y así activa su Fe creyendo que el Farmacéutico le dará el remedio correcto, el uso incorrecto de un remedio puede ser fatal, pero él no está capacitado para revisar el contenido antes de tragar la píldora.
Es claro que si insistimos en "pruébamelo primero", e insistimos en ese orden, nuestras vidas, nuestro cotidiano vivir se detendrían por completo, y como la vida entre la gente es solo posible gracias a la Fe, a medida que extendemos nuestra confianza en los demás, no nos tendría que parecer extraño que la misma ley se aplicara en muestra relación con Dios.
En el ámbito espiritual cuando por algún motivo nos negamos a actuar en Fe toda actividad se detiene por completo, tanto como en el ámbito secular no hay como dar siquiera un paso a la vida espiritual si no es por Fe, de la misma manera en que un bebe no puede subsistir sin una fe ciega en sus padres y otros adultos, aceptamos el hecho de una relación personal con Dios por Fe, de la misma manera que nuestros jovencitos aceptan el amor paternal que le Brindamos, por ello anímese a confiar en Dios.
Dijo un gran hombre llamado Abraham Lincoln podemos confiar en Dios, que puede ir con migo y permanecer en ti, y estar en todas partes para siempre, confiadamente tengamos esperanza que todo esté bien; dijo pues el Apóstol Pablo es pues la Fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Con que tranquilidad podemos encomendarnos en las manos de aquel que sostiene el Universo; porque hoy no tomas la decisión de depositar toda tu Fe en las mejores manos que un ser humano puede depositar su vida, en las manos del Señor Jesús, Él es el creador de los cielos y de la tierra, Él es el Dios todo poderoso, Él es el Dios que te izo, Él es el Dios que sostiene el universo, y ¿será que Él no podrá sostener tu vida? ¿Qué él no podrá conducirte por sendas de victoria? Claro que sí; entonces uno consulta pero ¿pero porqué no realiza este acto este Dios? Es sencillo porque él está esperando que le des esa autorización.
Deposita tu Fe en Él, así como el niño confía en sus padres así también deposita tu Fe en el Señor y el no te fallará, eso es con total certeza lo que te estoy compartiendo con tigo, Cristo el Señor no te fallará deposita tu vida en sus manos.
Has con migo esta oración: Padre Celestial yo te pido perdón por mis pecados, te pido perdón porque deposite mi Fe en lugares indebidos, en lugares incorrectos, pero hoy quiero depositar mi Fe, mi confianza en el mejor de los lugares en ti Señor, por ello hoy abro mi corazón hoy abro todo mi ser, te acepto te recibo como mi rey mi Señor y mi salvador, ten pidad de mi Señor, borra todas mis rebeliones, has de mi una nueva persona a partir de ahora.
Gracias, en tu nombre Señor Jesús,
Amen.
Pr. José Luís Díez Pérez
|