La Biblia perlas de Amor
Secase la hierba marchitase la Flor, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre.
La Biblia es un rico deposito de ricas bendiciones reservadas, desde que la Pluma inspirada escribió el amen final, nada se le ha añadido ni un capitulo ni una línea, ninguna palabra, sin embargo cada generación encuentra cosas nuevas en este libro Santo, cuan verdadero es esto una experiencia de cada individuo.
Cuando éramos jóvenes estudiábamos la Biblia pero había muchos textos preciosos, que no tenían significado especial para uno, la luz el consuelo y la ayuda estaban allí, pero no nos dábamos cuenta hasta que tuviéramos una sensación más completa de nuestra necesidad. Las verdades más ricas, parecen esconderse, como si rehusaran revelar su significado, cuando empezamos a experimentar las luchas tribulaciones y conflictos de la vida real, los versículos que por tanto tiempo nos familiarizamos comienzan a tener un nuevo sentido, aparecen promesas resplandecientes y ricas en significado, que parecía estar escrita con tinta invisible, brillan entonces como lámparas recién encendidas, y derraman brillantes rallos sobre el sendero de la vida. La luz no es nueva, siempre estaba allí brillando, pero no la veíamos porque estaban otras luces más brillantes que no nos permitía verla.
Dijo en una oportunidad Daniel Webster la Biblia era para creerla en el sentido sencillo de sus palabras, porque, decía él, no me puedo convencer que un libro dejado para la instrucción y conversión del mundo entero, esconda su verdadero sentido en misterios y dudas que solamente, los críticos y filósofos puedan descubrir.
Pasan los siglos uno tras otro y la Palabra permanece, una dinastía sucede a otra y la Biblia permanece, se levantan y caen imperios y quedan en el olvido y la Palabra permanece, coronan Reyes y destronan Reyes y la Biblia permanece, se desatan tormentas de odio a su alrededor y la Palabra permanece, los ateos la escarnecen y la palabra permanece, profanos burladores la ridiculizan pero sin embargo la palabra de Dios permanece, la incredulidad la abandona pero la biblia permanece, rayos ira la destruyen pero la Palabra permanece, las llamas la rodea y la palabra permanece.
Hoy es el día para sacarle un poco el polvo a ese Libro que tienes escondido ahí en tu armario o a lo mejor hace tiempo que está en tu estante, en tu biblioteca, ¡sí! La Palabra de nuestro Dios, la palabra debe ser guardada y atesorada en el corazón, por eso el salmista dijo: “en mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti”
Si es el momento, sin duda de volver a los principios de la palabra de nuestro Dios, porque no tomas la decisión de acudir al Señor de los Señores, porque no tomas la decisión de acudir al señor y de pedirle perdón por tus pecados, de decirle a él: “entra en mi corazón y habita en él, quiero a partir de ahora, que tus palabras guíen mis pasos, quiero que a partir de ahora sea tu palabra lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino, ya no quiero tan solamente corriendo como a la ventura, quiero a partir de ahora seguir tus preceptos” Entrégale tu ser al Señor y a partir de ese momento vendrá el Espíritu Santo, el Espíritu es el que te guía a toda verdad entonces cuando recibes esta porción poderosa del Espíritu, podrás abrir la Biblia y entenderla, y será como si fuera vida para tu vida, será como esa leche no adulterada, será como alimento para tu ser, dale la oportunidad al Señor de los Señores.
As con migo esta oración y dile así ahora mismo, “Padre celestial te pido perdón porque por tanto tiempo te deje de lado, pero hoy te acepto como mi Rey y mi Señor y mi salvador, perdóname Límpiame en este momento Señor y yo quiero a partir de este momento ser tu hijo señor, reconozco que necesito de la instrucción de tu palabra, por tu palabra que permanece para siempre.
Gracias Señor, en tu nombre o Cristo Jesús
Amen
Pr. José Luís Díez Pérez
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