La Oración
Hoy vamos a hablar de la importancia acerca de Orar lo común. Antoni Blum un Hombre de Dios escribió: “una Oración tiene sentido si es vivida, a no ser que la oración y la vida se torne totalmente entrelazadas, la Oración se convierte en un diplomático madrigal, que tu le ofreces a Dios en momentos cuando tu le das de tu tiempo, la obra de tus manos y de tu mente es una Oración en acción, una Ofrenda de amor al Dios viviente, en la que considero la mejor frase de la película rosas de fuego, el corredor olímpico le dice a su hermana, cuando corro yo siento el placer de Dios.
Esto es una realidad que debería permear todas las vocasiones ya sea que escribamos una novela o que limpiemos letrinas, es al limpiar letrinas que muchos tienen problemas, no es difícil ver como un Miguel Ángel, como le dan la Gloria a Dios su vocación es netamente creativa, pero que de aquellos trabajos aburridos, los trabajos Insignificantes, o aquellos menos remunerados podemos reconsiderarlo, como oraciones, debemos entender el orden dentro del reino de Dios, es precisamente en ese trabajo de escobas y palanganas, esos trabajos que detestamos, donde mas encontramos a Dios, no necesitamos tener una sensación de bienestar y calidez al trabajar para la Gloria de Dios, toda buena tarea es agradable a los ojos de Dios, inclusive aquellos trabajos que aparentan ser insignificantes y superficiales para nosotros, en el orden del reino de Dios son altamente valorados.
Dios valora a aquello que el hombre llama común, para la gloria de Dios estas ordenando un conjunto interminable de bulones y tuercas, tu tarea se eleva como un olor grato un sacrificio acepto delante del trono de Dios Él se agrada con tu labor.
También oramos lo común cuando oramos lo que se denomina la oración de acción, cada acción ejecutada a la vista de Dios, por ser su voluntad y a la manera que Dios desea, es una oración, y ciertamente una mejor oración q pueda ser hecha con palabras en esos tiempos.
Cada actividad de la vida cotidiana en la que nos extendemos asia otros es una oración de acción, los momentos en que ocupamos tiempo para darles a los niños algo especial, las oportunidades cuando llevamos a alguien, en automóvil en días lluviosos, cuando salimos más temprano para que lleguemos a horario al trabajo, las ocasiones en que mantenemos la comunicación con amigos, o respondemos un último llamado, cuando estamos muertos de cansancio en la noche estas ocasiones y muchas otras son oraciones vividas. Y se dice que todo lo que proyectamos hacia Dios es Oración y el mismo Señor Jesús nos aconsejo diciendo: “Orar siempre y no desmayar” no olvides que la oración no es el impulso ocasional al que respondemos cuando estamos en problemas, la oración es un estilo de vida. Ora a Dios al comienzo de tus tareas, para que a todas ellas puedas llevarlas a un final feliz.
Hay donde estas no crees que el mejor momento la mejor ocasión para iniciar a partir de ahora un nuevo estilo de vida, si el estilo de vida de una persona que se comunica con Dios, a veces somos tan ingratos tan indiferentes a Dios, a veces no le destinamos a Dios un tiempo para estar en contacto con él a través de este vinculo de este medio tan precioso que el dejo que es la Oración. A veces el hombre aún para consumir los alimentos que Dios le dio, que Dios le otorga ni siquiera allí hace una pausa, para elevar una oración de Gratitud a Dios, pero esto va a cambiar a partir de ahora ¿verdad? ¿Por qué no tomas hoy la brillante decisión de iniciar un estilo de vida dándole al Señor el primer lugar en tu vida, dándole al Señor el trono de tu corazón, permitiendo que Él sea el que a partir de ahora gobierne tu vida?
Ahí donde estas sintonizando las buenas noticias has con migo esto que nosotros denominamos la oración más importante que el ser humano puede hacer en esta tierra, la oración de aceptación de Cristo en el Corazón, dile así al Señor de los Señores ahora mismo:
“Padre celestial te doy las gracias porque tu hijo Jesucristo, estuvo dispuesto a morir por mí en la Cruz del calvario, gracias por abrir tus manos de amor y permitir que tu unigénito viniera a este mundo por amor a mí, Señor ya no quiero ser indiferente a semejante muestra de amor, por ello hoy tomo la decisión de abrir de par en par la puerta de mi corazón, de aceptarte de recibirte, de confesarte a ti o Cristo como el Señor y salvador de mi vida, hoy no vengo a ti con escusas, vengo a ti arrepentido, reconociendo mis faltas siendo tu el que me limpies y hagas de mi una nueva persona gracias por amarme incondicionalmente, gracias por aceptarme así como vengo a ti, en tu nombre Señor Jesús.
Amen
Pr. José Luís Díez Pérez
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