Enviá la Palabra ANIMO al 5252 y recibí mensajes de aliento para continuar tu día a día...
 

No todo es lo que parece

Ahí en la quebrada en medio del valle crese un rosal silvestre con sus pinchadoras espinas suspira y se dice a sí mismo, hay de mi no puedo comprender para que me crearon no tengo belleza ni sirvo para nada, si tan solo fuera un ramo de violetas que está a la orilla del rio podría ser motivo de felicidad para alguien, pero soy un rosal silvestre, si fuera una encina cuya rama se extiende dando una sombra acogedora y cuyas hojas entonan una dulce melodía, cuando vibran bajo el impulso de suaves brizas, quizás podría ser útil. En eso llega el jardinero y arranca ese rosal silvestre, con raíz y todo, y lo planta en medio de su jardín, el rosal silvestre vuelve a decirse a sí mismo: ¡este no me conoce! O de otro modo no hubiera desperdiciado su tiempo de esta manera, no puede sacar nada bueno de mí un rosal silvestre cubierto de espinas, aquel jardinero pareciera que oía la vos del rosal se rio y dijo: si no puedo sacar nada bueno de ti, quizás pueda poner algo de bueno en ti, ya verás. Sin embargo el rosal quedo más triste que antes, vivir en la quebrada vivir en el valle era ya bastante malo, pero que un rosal silvestre viva en medio de todas estas flores hermosas y perfumadas, ¡eso si era ya insoportable! Yo savia dijo que nunca llegaría a ser nada. Un día el jardinero fue y le izo un pequeño corte una pequeña incisión, y puso un brote en ella y lo ato allí. Después de un par de semanas el pequeño rosal silvestre estaba inflamado de color y su fragancia era exquisita, hubo una transformación muy poco se parecía al rosal áspero y rastrero que vivía en la quebrada.
Nuestro padre celestial es nuestro agricultor y el entiende el mal corazón que muchas veces tenemos, el entiende aquellas cosas tristes y dolorosas que existe en la naturaleza humana, el conoce la naturaleza mala y su poco valor, pero sabe cómo colocar en nosotros una nueva naturaleza, como hacer algo nuevo dentro del hombre, esto no viene de nuestras luchas e ingenios esto no viene de nuestro interior. El método es rendirse al jardinero divino dejar que haga su perfecta voluntad en nosotros, en todo si dejamos que el ponga dentro de nosotros todo lo que él quiera, o pueda obtener de nosotros lo que quiera, recibir es más que pedir, es más que planear y tomar, es comprender lo que el Apóstol Pablo decía: Mas transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, permite que la manifestación de el dentro tuyo sea gradual, como el desarrollo de aquel brote en el rosal silvestre, pero sobre todo asegúrate que el jardinero el Señor de los Señores, el que desea hacer una nueva obra en ti sea Él el que este siempre presente en todas las intervenciones.
Es cierto nosotros sin Cristo somos como aquel rosal silvestre, tan solamente creamos heridas con nuestras espinas, tan solamente generamos daño y tristeza en tantas vidas, pero que bueno es acudir al señor de los señores y decirle: Señor transfórmame, entiendo Señor vengo de una naturaleza tan pecaminosa, tengo tan solamente tristezas y dolores, que acumulo inclusive desde mi niñez, pero hoy quiero cambiar el rumbo de mi vida, será que es posible Señor, Probé hasta inclusive la religión, probé tratando de hacer bunas obras, tratando de comportarme bien pero aún así siento un gran vacío en mi interior. Entonces es tiempo de entender lo que dijo un hombre de Dios llamado Agustín, conocido como San Agustín, en su libro confesiones el dijo: “todo ser humano tiene un vacio en su corazón en forma de Dios y solamente Dios puede llenarlo”
El único que puede transformarte el único que puede hacer de ti una nueva persona, un nuevo esposo, una nueva esposa, un nuevo padre, una nueva madre, un nuevo hijo/a es el Señor de los Señores, porque no acudes a Él, porque no dejas que el coloque en ti aquella incisión aquel injerto y que comiences a ser a partir de ahora una nueva criatura, deja que el instaure en ti la naturaleza divina la naturaleza nueva, deja que Él haga de ti una nueva persona.
Has con migo esta oración y dile así al Señor de los Señores: “padre celestial, te pido perdón porque por tanto tiempo transite lejos de ti, reconozco en este momento que mi vida sin ti no tiene sentido, por ello te pido humildemente perdón y te pido que entres en mi corazón, hoy te acepto te recibo como mi Rey y mi Señor, límpiame de toda maldad has de mi una nueva persona, muchas gracias en tu nombre Señor Jesús.

Amen

Pr. José Luís Díez Pérez


  REFLEXIONES ANTERIORES
 

UNA NUBE DE MOSQUITOS

Lo mejor y lo peor del mundo

Cómo convertir el fracaso en éxito

El Espíritu de Fe

Dios y las Riquezas

Un abrazo celestial

Un soldado recompensado

Un cimiento en las pruebas

La confianza en Él

La Fe, el motor del Hombre

La roca es mi confianza "Jesús es la Roca"

“Creeré a mi Dios”

La Biblia perlas de Amor

Una Ofrenda de amor

La Oración

Un valioso Instrumento

La senda estrecha

Si tuviera las alas de paloma

Un sentimiento puro

¿Vida Eterna? ¡Solo en Jesús!

Anterior 1 2 3 4   Próxima
 

Inicia tu sesión Aquí!!!
Usuario:
Seña:
 
  Quiero registrarme!!!