Un momento difícil
Un Peral del puerto se lamentaba, mientras temblaba de frio por el intenso viento otoñal, que precede a las primeras nevadas, para que sirve el verano si pasa tan pronto, para que me calenté debajo de los venditos rayos del sol, para que bebí el rocío si ahora me abandona la amargura de esta asolación invernal, y se retorcía y lloraba en la agonía de la tormenta, un viejo Manzano que se hallaba en el mismo huerto muy cerca del Peral, le dijo lo siguiente:
“te olvidaste mi amigo que has hermoseado el puerto con tu follaje, que has perfumado el aire con las fragancias de tus flores y que has alegrado a las familias con tus deliciosos frutos, te olvidas de los niños que han jugado bajo tu sombra y también te olvidas de que has crecido y que los diez centímetros que te obsequio este verano lo retendrás por lo que estas más cerca del cielo, tienes más fuerza para enfrentar las tormentas, y estas listo para esperar la llegada de otra primavera y más apto para entrar en la nueva carrera con ventaja”.
Los seres queridos se van pero la influencia de sus vidas quedan con nosotros, nuestros corazones reciben las bendiciones con más calor y son más útiles a los demás debido a los beneficios recibidos de ellos.
Podemos descansar a la sombra y hallar los pasaptos para la primavera de la inmortalidad, donde el sol jamás se pondrá, cuando Jesús dijo a sus discípulos, y al ver que ellos se entristecían, cuando se dieron cuenta de que el Señor no estaría para siempre con ellos, el Señor les dijo: “voy pues a preparar lugar para vosotros” al decir esto el estaba hablando a sus discípulos y a sus seguidores de todos los tiempos y quería que nosotros estuviéramos contentos cual fuera nuestra situación, las circunstancias aun más adversas , aun allí podremos experimentar la victoria en Jesucristo.
Quizas te lamentaste también del helado viento Otoñal de las situaciones, de las adversidades que estas pasando, pero hay una palabra del Señor.
Gracias Señor porque a pesar de que he pasado momentos tan difíciles me permitiste y me permites ser de Bendición para otras vidas, gracias por la familia que me das, gracias por las bendiciones que tengo, gracias por el aire que me permites aspirar, gracias por la oportunidad de contemplar un nuevo amanecer, gracias por los hijos, gracias por el trabajo, gracias por la fuerza que tengo, gracias Señor porque cada día que pasa me tomo fuertemente de ti estoy cada vez mas y mas preparado, tanto para momentos de Bendición, momentos de alegría, como así mismo momentos adversos que ni siquiera entiendo del porque los atravieso, pero hoy me tomo de ti, y dice la palabra de nuestro Dios, el hombre más sabio que existió sobre la tierra recibiendo esta revelación del Espíritu Santo, llamado Salomón dijo lo siguiente “la memoria del Justo será bendita”
Qué bueno es que podamos acudir a los Señor de los señores, que bueno es que podamos tener a un Dios que no nos abandona, que nos permite pasar de repente los Fríos vientos del invierno, las circunstancias adversas pero todo ello es para templar nuestro carácter para hacernos más aptos para la próxima primavera.
Hoy si no tienes esta preciosa certeza, hoy si te sientes tan solo en las circunstancias adversas que estas atravesando, no es porque Dios quiere abandonarte, sino que El está esperando que eches sobre Él toda tu ansiedad, Él desea tener cuidado de ti.
Ahí donde estas sintonizando las buenas noticias, ahí es el Lugar propicio, ahí es el Lugar oportuno para venir al encuentro de nuestro Dios, has con migo esta oración y dile asi al Señor de los señores.
Padre celestial, te pido perdón por lamentarme tanto por haberme quejado tanto, te pido perdón por no darte a ti una oportunidad en mi vida, te pido perdón porque tantas veces quise acudir a ti, pero permití que el orgullo, el egoísmo me privaran y me apartaran de ti quiero rever esa actitud, hoy tomo la decisión de acercarme a ti, hoy tomo la decisión de abrir de par en par la puerta de mi corazón, hoy tomo la decisión de invitarte o Jesús entra en mi corazón, en mi corazón hay lugar para ti, perdóname, límpiame, líbrame de todos mis pecados, quiero ser una nueva persona a partir de ahora, hecho sobre ti toda mi ansiedad para que seas tú el que tengas cuidado de mi.
Gracias en tu nombre Señor Jesús
Amen
Pr. José Luís Díez Pérez
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